Inicio Principal Quiénes Somos Contacto Libros Editados Cursos / Eventos

La Técnica.

“La Microdosis (MD) no es otra cosa que una dilución específica de un remedio terapéutico”. (1).  Podemos utilizar en su elaboración diversas sustancias provenientes ya sea de un fármaco convencional, una planta, un mineral, un tejido de tipo orgánico o nosode. El resultado obtenido disminuye miles de veces la dosis normalmente utilizada sin perder del todo las trazas materiales de la sustancia, al contrario de lo que ocurre con las diluciones homeopáticas altas y que ya en otro capítulo explicamos. Esto hace que la MD sea diferenciada de la técnica homeopática, pues su procedimiento se acerca sólo a las dos primeras diluciones básicas  centesimales Hanehmanianas. Primordialmente la diferencia está en la ausencia de dinamización que sabemos es la pauta central para el logro del medicamento homeopático y además, la naturaleza de la MD no se basa en el principio de semejanza que es fundamental en la homeopatía, sino en potenciar las virtudes esenciales de las sustancias y su accionar sobre el organismo sin generar efectos indeseables.

Es decir, utilizar sin riesgo las sustancias, sus potencialidades sanadoras  y aun recurriendo a la supresión sintomática su acción es más eficaz desde el punto de vista farmacológico.

Las diversas experimentaciones así lo han indicado. En Cuba el Dr. Martínez Bravo y su equipo médico realizaron trabajos utilizando  indometacina, un conocido antiinflamatorio y calmante en las afecciones reumáticas que hoy está prohibido  comercializar en Europa. El uso de este fármaco en la MD potencializó las virtudes analgésicas haciéndolo más potente y con un efecto más inmediato en relación a su utilización convencional, ampliando su radio de acción a otras patologías no indicadas inicialmente en su uso  como cefaleas, migrañas, dolor anal por trombosis hemorroidal y odontalgias. (2).

En el Hospital Boniato de Santiago de Cuba se trataron 602 pacientes que presentaban problemas de artritis en rodillas, bursitis en el hombro y espalda, osteoporosis, sinovitis etc. Como resultado se obtuvo 545 pacientes curados, 56 se reportaron en leve mejoramiento y sólo 1 no manifestó cura alguna. (3).
En otras experiencias clínicas la casuística igualmente arrojó resultados sorprendentes. También en Cuba se experimentó con fenobarbital en trabajo de doble ciego en 40 personas; se trabajó en displasia mamaria quística y fibroadenomatosis; tratamiento de bursitis; asma aguda  con espamosforte: una asociación de una ampolleta de dipirona y una de butilbromuro  que en  MD se aplicó en cefalea, migraña, gastritis, contractura muscular, odontalgia, cólico renal y otros, y casi la totalidad de los pacientes presentaron una notable disminución sintomática. (4)

En la Argentina se han reportado: un trabajo clínico de un grupo de médicos en la provincia de Formosa; en El Dorado provincia de Misiones y en un Centro de Salud de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, tratando en total a 270 pacientes con MD de diclofenac, dipirona, paracetamol, prednisolona, nimesulina, acido acetilsalicílico, teofilina, fenobarbital, ranitidina, klosidol, enalapril, carbamezapina, piroxicam, diazepam, claritromicina, cefalexina, amoxicilina, ácido mefenámico, mebendazol, naproxeno e ibuprofeno con resultados donde 251 del total encontraron resolución clínica y sólo 19 no presentaron ninguna mejoría. Como conclusión se dedujo que  en el 93%  los resultados clínicos fueron evaluados como positivos; que esta observación clínica alienta a proseguir con la experiencia; se precisó que los operadores utilizaron siempre los medicamentos aprobados por las autoridades competentes y por la literatura científica; que utilizar estos medicamentos en dosis considerablemente menores da al médico la seguridad de poder actuar sin el riesgo de efectos colaterales; que la reducción del costo de la investigación fue muy significativa y se recomendó continuar la investigación registrando, sistematizando y comunicando siempre los resultados obtenidos.(5). Además como corolario podemos apreciar que también el costo y valor monetario para el paciente es mínimo, pues sólo se requiere de una dosis diaria del total de lo consumido del medicamento en un día para realizar la MD y que una vez ésta obtenida puede durar meses.


(1). Santello, Marco; Saponaro Marcella, Microdosis, Life Quality Proyect International, 2007, pág. 10.
(2.) Para mayor información ver: Santello, et all. o.p. pág. 12.
(3). Para mayor información ver: Santello, et all. o.p.  pág. 13.
(4). Martínez Bravo, Eugenio; Martínez Olivares Dora, Farmacología, medicina tradicional y microdosis, 2.004.
Martínez Bravo, Eugenio; Villalta Maricela, Guía terapéutica con microdosis, Edición Herbal, 1998, México.
Martínez Bravo, Eugenio, Microdosis medicina para un nuevo milenio, Ed. Universidad Autónoma de Zacatecas, México, 2.000.
 (5). Para mayor información ver: Santello, et all. o.p.  págs. 92 – 93.

 

www.botiquincasero.com.ar - © Botiquín Casero